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Traumas: Cómo detectarlos y sanarlos con efectividad

Por definición, los traumas son acontecimientos dolorosos que nos ocurren en un determinado momento de nuestras vidas que superan nuestra capacidad de asimilación e integración. Estos eventos pueden ser experiencias de violencia, abuso, accidentes traumáticos, eventos naturales catastróficos u otras situaciones que amenazan la seguridad o la integridad de una persona. Las emociones que sentimos en esos momentos almacenados se quedan atrapadas de manera disfuncional en en nuestras redes de memoria, manifestando en el presente síntomas que tienen que ver con la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, las fobias…

«El trauma es un fantasma que se niega a ser enterrado en el pasado y, en cambio, sigue influyendo en la vida presente.»

Los traumas se clasifican en dos categorías atendiendo a su gravedad. Se trata de las ‘T’ grandes y ‘t’ pequeñas. Veamos a continuación de qué trata cada uno.

Si hablamos de traumas en un sentido muy grave, tenemos las experiencias traumáticas o ‘T’ grandes como: el maltrato físico y psicológico, la negligencia, el abuso sexual, el acoso escolar, haber sido víctimas de atentados terroristas o haber sufrido algún accidente de tráfico…

Pero también con muchos otros eventos que ocurren de forma repetitiva y que pasan desapercibidos, llamados traumas ocultos o ‘t’ pequeñas. El trauma oculto tiene que ver con una dificultad en la regulación emocional y con un daño en ciertas áreas de la persona que disminuyen su autoestima y sentido de competencia. Se origina en el contexto primario de apego, con nuestros padres y en la escuela. Por ejemplo, falta de reconocimiento incondicional de los padres hacia los hijos por tener expectativas demasiado altas sobre ellos, miradas y/o gestos de desprecio o desaprobación, no verbalización de los conflictos emocionales y evitación de los mismos, no valorar a los niños por cómo son si no por lo que hacen, mostrarles que la tristeza no existe manifestando siempre una sonrisa, mostrarles que deben ser “fuertes” pase lo que pase, utilizar altos niveles de expresión emocional en casa transmitiendo desbordamiento emocional y incontrolabilidad del ambiente y de ellos mismos…

Más ejemplos de trauma oculto tienen que ver con mensajes doble vinculantes que transmiten cariño pero a la vez culpa y fomentan el chantaje emocional, del tipo: “cariño, deberías estar agradecida por todo lo que hacemos por ti” (tono verbal de enfado que es incompatible con el cariño de la expresión verbal literal y además transmite culpa

Cuales son los síntomas para identificar un trauma

  • Reexperimentar emociones y recuerdos que tengan que ver con el acontecimiento traumático
  • Pesadillas
  • Pensamientos aterradores
  • Flashbacks
  • Lagunas de memoria al mismo tiempo
  • Evitar pensamientos, sentimientos, lugares u objetos que tienen que ver con el evento traumático
  • Sentirnos fácilmente sobresaltados, tensos o al límite
  • Descontrol de la ira y otras emociones
  • Dificultad para concentrarse
  • Insomnio
  • Sentir apatía, desconexión vital, cierta tristeza
  • Pensamientos negativos
  • Culpa
  • Timidez extrema
  • Obsesiones con la muerte o la hipocondría
  • No parar de hacer actividades
  • Migrañas, fibromialgia o dolores musculares constantes
  • Ideas suicidas o autolesiones en los casos más graves.

Cómo tratamos los traumas con terapia especializada

Preparamos a la persona en una fase que llamamos estabilización. En esta fase, psicoeducamos sobre qué es el trauma, cómo se origina, los síntomas… Posteriormente enseñamos a la persona, a través de las técnicas cognitivo-conductuales y de tercera generación, a regular sus emociones, gestionar sus pensamientos negativos y aumentar su autoestima.

Utilizamos la técnica EMDR en la fase del procesamiento del trauma. En esta fase, volvemos a los recuerdos dolorosos para sacar, en una especie de catarsis emocional, el dolor y las emociones que quedaron atrapadas, eliminando de raíz los síntomas del trauma en el presente.

Abordamos a los pacientes desde un enfoque humanista para conectar con su niñ@ herid@ y llegar a la raíz de los hechos para sanarlos de forma definitiva. Gracias a nuestro equipo de profesionales y a la experiencia que hemos adquirido todos estos años, sabemos muy bien cómo abordar la psicoterapia para traumas utilizando técnicas como el EMDR.